Los Realejos siempre ha sido un referente deportivo, cuna de buenos deportistas, que sin grandes medios y apenas instalaciones han sabido salir adelante. En la actualidad todo es muy diferente, posee unas excelentes infraestructuras que todos sus deportistas deben cultivar.

El actual deporte realejero vive una continua transformación: mayor funcionamiento, nuevas ideas, mayor programación, más cercano a la realidad social y a la cultura del deporte ocio, en definitiva, adaptado a los nuevos tiempos.


Tradicionalmente todos hemos admitido y entendido la vía educativa del deporte; con más fuerza se ha aprobado la vía federativa, pero a nuestro municipio, Los Realejos, le queda un área por acometer, es el deporte libre, o también llamado deporte ocio. Se trata de una cuestión fundamental a la hora de buscar verdaderos cambios en la calidad de vida de las personas. Cada día hay más vecinos que desean practicar el ejercicio físico por placer de practicarlo, como medio de liberación física y psíquica, por el placer de moverse y sudar, en definitiva, estar bien consigo mismo.

Son mayoría los ciudadanos realejeros que ni pretenden educar un cuerpo, ni tampoco alcanzar los máximos umbrales de respuestas motrices. Es esta una posible ruta que nuestros gobernantes pueden seguir, la vía del servicio deportivo al ciudadano; apostando por unos equipamientos e instalaciones sencillas de utilización, tanto por su estructura como por su carácter abierto.

El deporte, bien individual o colectivo, la actividad física y el ejercicio físico, cada día considerado socialmente como materia de consumo generalizado, debe ser de muy bajo coste para los realejeros y realejeras, sólo así favoreceremos su integración, aceptación y acercamiento social.

Mi ilusión, como ciudadano de Los Realejos, es que todos y cada uno de nuestros vecinos realicen algún ejercicio físico, por lo menos 40 minutos, tres a cuatro veces a la semana. Para ello la gestión debe ser plural, atendiendo por igual al deporte federado, al organizado, al escolar, o al “por libre”. Si el fin de la política es el bien común, entonces el fin de la política deportiva realejera debe ser el deporte libre o llamado de para todos. Con ello no pretendo eliminar al deporte federado, o élite, nada más lejos de la realidad, pero a la hora de repartir recursos, económicos y de instalaciones, el deporte libre, es decir, el DEPORTE PARA TODOS debe llevarse la mejor parte.

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